AGENDA 2017
TALLERES EMPRETEC
 
Gral. Pinedo
Tandil
Rio Cuarto
 

Próximos

Realizados


 
 
 
 
 
 
NovedadesNotas Anteriores
Volver


Empretec@ del mes: “Recomiendo eufóricamente el Taller de Empretec ya que es una experiencia motivadora y de crecimiento personal cualitativa”
Su nombre es Juan Francisco Llamazares Vegh, pero todos lo llaman “Yuyo”. Tiene 26 años y es oriundo de Quilmes, provincia de Buenos Aires. Según él mismo describe, es una persona creativa, curiosa y sociable en extremo. Siempre le fascinó la biotecnología por las nuevas herramientas que brinda y el cambio en la escala del enfoque para atacar problemáticas globales.



Forma parte de una banda de funk, y le gusta la cerveza. De allí nace Stämm, una empresa de base tecnológica conformada por un equipo interdisciplinario de trabajo cuyo objetivo es el desarrollo de productos biotecnológicos para aumentar la competitividad de las cadenas de valor vinculadas al sector alimenticio y el agro. Hoy en día, ofrecen un amplio cepario de levaduras liquidas para la producción de cerveza en Argentina y asesoramiento a micro cervecerías para mejorar sus protocolos de trabajo y la calidad final de su producto. En esta nota, “Yuyo” nos cuenta todo sobre Stämm, y su experiencia en el Taller de Desarrollo del Comportamiento Emprendedor que la Fundación coorganizó junto a INCUBACEN, incubadora de empresas de base tecnológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, entre 13 y el 18 de abril pasados.   

¿Cómo nació la idea del emprendimiento?

Desde que soy muy chico hago cerveza artesanal, comencé como cadete de mi abuelo “Bubi” que siempre había tenido como asignatura pendiente aprender a elaborar cerveza. El ritual de la elaboración de cerveza es atrapante porque es un festín para todos los sentidos y deja entrever la complejidad de los bioprocesos. Ya más en la adolescencia tenía como objetivo pasar de esta actividad lúdica a un modelo de negocio rentable, entonces me asocié con mi primo Federico D’alvia y comenzamos la producción de cerveza a mediana escala enfrentándonos de lleno al mundo cervecero y a sus complejidades. No pasó mucho tiempo hasta que detectamos en la levadura una oportunidad única para mejorar la competitividad del sector, y dimos los primeros pasos dimensionando los recursos necesarios para lograr nuestros objetivos. Para ese entonces yo me encontraba estudiando Agronomía en la FAUBA y, buscando asesoramiento ya que la envergadura del proyecto era agobiante y no sabía por dónde empezar. Busqué investigadores especializados en el área y me acerque a la Incubadora; es ahí donde el equipo de trabajo se completa. A fines del año 2013 comenzamos nuestro camino como proyecto incubado dentro de INCUBAGRO bajo la tutoría de Pablo Rush y dos meses más tarde desarrollamos un convenio de transferencia tecnológica y asesoría con un grupo de investigación conformado por las doctoras Romina Giacometti y Florencia Kronberg, ambas especializadas en biotecnología y con amplia experiencia en levaduras. Desde entonces hemos trabajado sin descanso en el desarrollo del producto, el estudio del mercado y la articulación de los agentes del sector cervecero para acercarnos cada vez más a una cadena de valor autosustentable y competitiva a nivel internacional.

¿Qué te impulsó a iniciarte en este camino y cómo lo hiciste?

Lo que me impulsó a emprender fue la ausencia de un espacio que me permitiese ejercer las actividades y cualidades que me definen. Decidí crearlo ya que consideré que esa era la forma en que iba a poder ser feliz. La decisión la tomé durante mis vacaciones del 2013 cuando estaba planteándome lo objetivos de ese año, y desde ese día la motivación y la energía siguen en aumento.

¿Qué aptitudes no pueden faltar en un/a emprendedor/a?

Creo que un emprendedor debe ser capaz de ver el mundo posible y darle la oportunidad de convertirse en el mundo en que vivimos.

Debe poder trabajar en equipo, promover el rendimiento grupal con el ejemplo y delegar tareas. En mi experiencia, el trabajo en equipo no podría ser más vital para el proyecto. Lo más complejo fue desarrollar objetivos comunes; esto le dio propósito y fortaleció la confianza entre las partes.

Debe poder visualizar claramente sus objetivos, identificar los recursos con los que cuenta y consensuar una estrategia con la que su equipo se identifique. La toma de decisiones, el compromiso en la ejecución de tareas y la sinergia se desprenden de la fortaleza de estos puntos.

¿Cuáles fueron los obstáculos que tuviste que atravesar? ¿Cómo los fuiste solucionando?

El primer obstáculo y quizá el más grande fue una vez que nos embarcamos en el proyecto, ya que es muy ambicioso y en ese entonces sólo eran habladurías de un par de locos o “éter” como más adelante lo comenzamos a llamar. Cuando el proyecto está tan verde las tareas demandan mucho tiempo, el foco que uno le  dedica al proyecto tiene un costo muy alto por que generalmente resigna tiempo de las tareas que te dan de comer –o como en mi caso desatiende la carrera-, y los resultados son “nulos” para el observador común. Es una etapa muy frustrante por que uno tiene una idea en la cabeza y padece lo difícil que es hacérsela ver al resto, pero por suerte yo pude apoyarme en mi familia explicándoles la importancia que me representaba darme la oportunidad de lanzarme en este proyecto. Y si bien fue un proceso no tan armonioso, recibí su completo apoyo, lo que me permitió reforzar mi convicción para seguir avanzando.

Por otro lado, la articulación de todos los factores para que el proyecto tenga un marco sostenible no fue tarea fácil, para afrontar la inversión inicial contamos con el apoyo del programa de acceso al crédito y la competitividad (PACC) de la SEPYME, como así también del programa de Jóvenes Emprendedores Rurales (JER). El Instituto de Investigación de Biociencias Agrarias (INBA) de la FAUBA nos aloja en uno de sus laboratorios bajo el marco del convenio de transferencia tecnológica, hecho que nos permitió dar los primeros pasos. Actualmente, estamos aumentando  la producción y ya tenemos planificado el salto de escala productiva: esto representa el mayor desafío en el día de hoy, debido a la gran envergadura de este cambio productivo. Hemos desarrollado estrategias para afrontar este desafío. Sin embargo debemos seguir trabajando, haciendo lo que sabemos hacer.

El producto que nosotros estamos desarrollando debe ser de calidad microbiológica, inocuo, específico, producirse a nivel industrial y responder a las exigencias de uno de los consumidores más exquisitos del mercado, así que los desafíos que enfrentamos son numerosos pero eso es lo que hace tan apasionante y motivador cada vez que logramos sortear cada problemática que surge. La verdad es que hemos contado con el respaldo de empresarios, productores, instituciones y profesionales que creen que nuestros objetivos son auténticos y hemos confiado en su capacidad para aportar nuevos conocimientos y enfoques a cada situación.

¿Te pareció útil participar del Taller de Desarrollo del Comportamiento Emprendedor?

Sí, la verdad es que mantuve un ritmo de trabajo que no sabía que podía alcanzar. Me permitió detectar situaciones en mi proyecto que podían mejorarse notablemente con un mínimo esfuerzo, como así también concientizar actitudes o maneras de pararme frente a problemas con los que lidio diariamente en mi proyecto. Esto me motiva enormemente ya que veo muchos puntos a mejorar en adelante. Lo recomiendo eufóricamente ya que es una experiencia motivadora y de crecimiento personal cualitativa.

¿Hubo alguno de los comportamientos trabajados en el taller que te resultaron más eficaces para tu situación?

Por el momento que está atravesando el proyecto, creo que lo que más me sirvió fue desarrollar el comportamiento de planificación sistemática. Actualmente son muchas las aristas que debemos atender y es crucial poder armar un sistema de plazos y responsabilidades con orden de prioridad para diseñar y alcanzar objetivos acordes a nuestras fuerza de trabajo. Por otro lado, pude concientizar la barreras que existen en la comunicación con el resto del equipo y detecté que ese era un punto en el que debía trabajar mucho para eliminar cualquier malinterpretación y aumentar la eficiencia de trabajo. Por último, el modulo de persistencia me permitió ver lo susceptible que soy a distraerme, que personalmente me gusta pero, a la hora de trabajar me hace perder mucho tiempo.

¿A partir del Taller EMPRETEC hubieron cambios en tu emprendimiento? ¿Y a nivel personal?

Si bien han pasado tan solo días desde que terminó el curso, ya pude comenzar a establecer los objetivos para este año y el plan de acción para cada uno de ellos. Por otro lado, ahora siento que estoy más cerca de mis objetivos que antes de hacer el curso ya que cuento con más herramientas para alcanzarlos. Sin embargo, lo que valoro por encima del resto de las cosas fue que el curso me permitió visualizar mis ambiciones y me dio la fortaleza para apropiármelas.

A la hora de dar consejos motivadores para otros, ¿cuáles serían tus recomendaciones?

Le recomendaría algo que a mí me funcionó: reflexionar auténticamente sobre qué cosas son las que realmente te definen como ser humano único, y una vez que puedas enumerarlas, desarrolles un proyecto que te permita ejercer todas esas cosas.

 




 
| Bartolomé Mitre 326 2º Piso - Local 201 | (C1036AAF) C.A.B.A. | República Argentina | Teléfono: (011) 4347-6371 / 72 | info@empretec.org.ar |
© EMPRETEC 2009